Sin palabras...
A día de hoy, todavía me acuerdo de aquel momento y me hecho a llorar.
Mi hermano Alberto me llamo el miércoles por la tarde pidiéndome el favor que necesitaba que me encontrara con un chico llamado Damian, que era un coleccionista de juegos y que quería comprarle dos para luego el revenderlos y sacarse unas pelas (mi hermano y sus chanchullos).
Yo le dije que sin ningún problema pero que me dijera el sitio y la hora para yo planificarme, al final casualidades de la vida el miércoles a las 9:00 a.m. hora insular le llame para decirle que la salida de la PLAY3 aquí era un poquito mas barata y que como no me dio tiempo de ir al médico, a ver si podía ver al chaval aquel y quitarme lo de en medio.
Me dio la dirección del sitio y como referente me dijo que estaba el hotel ATLANTA, me acerque allí y cuando estoy llegando ¿sabes quien había? ¡¡¡MI MADRE!!!. No me lo creía pero cuando miro al fondo veo a mis 3 tías y mi tío.
No tengo palabras para decirte como me sentí, era tal la alegría que lloraba, un cosquilleo en la barriga y una preocupación porque tenía hecha un asco mi casa :)
Pero como todo lo bueno acaba se marcharon ayer lunes al medio día. Sí, alegría porque estuvieron aquí, por la sorpresa, por todo, pero un gran vacío que se queda.
Tenía pensado no ir hasta la boda de Alberto, pero intentaré ir antes.
Gracias familia por ser así, gracias por todo.

(El encuentro)
Mi hermano Alberto me llamo el miércoles por la tarde pidiéndome el favor que necesitaba que me encontrara con un chico llamado Damian, que era un coleccionista de juegos y que quería comprarle dos para luego el revenderlos y sacarse unas pelas (mi hermano y sus chanchullos).
Yo le dije que sin ningún problema pero que me dijera el sitio y la hora para yo planificarme, al final casualidades de la vida el miércoles a las 9:00 a.m. hora insular le llame para decirle que la salida de la PLAY3 aquí era un poquito mas barata y que como no me dio tiempo de ir al médico, a ver si podía ver al chaval aquel y quitarme lo de en medio.
Me dio la dirección del sitio y como referente me dijo que estaba el hotel ATLANTA, me acerque allí y cuando estoy llegando ¿sabes quien había? ¡¡¡MI MADRE!!!. No me lo creía pero cuando miro al fondo veo a mis 3 tías y mi tío.
No tengo palabras para decirte como me sentí, era tal la alegría que lloraba, un cosquilleo en la barriga y una preocupación porque tenía hecha un asco mi casa :)
Pero como todo lo bueno acaba se marcharon ayer lunes al medio día. Sí, alegría porque estuvieron aquí, por la sorpresa, por todo, pero un gran vacío que se queda.
Tenía pensado no ir hasta la boda de Alberto, pero intentaré ir antes.
Gracias familia por ser así, gracias por todo.
(El encuentro)



